Todo lo que hace, sin letra pequeña
Reservas, cobros, bonos, cuotas y piezas. Todo lo que hoy llevas a mano, hecho por Aforo con las reglas que tú pongas.
Nos escribes y te contestamos en menos de un día laborable.
- funciones en producción
- 58
- de comisión por reserva
- 0 %
- al mes, plan de entrada
- 29 €

Pantalla real de Aforo. El taller es de demostración y las cifras son de ejemplo.
Un taller son cuatro negocios que comparten local y calendario
El software de citas solo sabe llevar el primero, y a medias: por eso la libreta y el WhatsApp acaban cargando con los otros tres. Aforo está construido para que los cuatro convivan sin pisarse —el mismo aforo y el mismo calendario— con cada negocio aplicando sus propias reglas de cobro, señal y cancelación.
La escuela
Alumnos recurrentes
Cuotas con recibo y deuda a la vista, bonos con caducidad, cursos en bloque y reparto de plazas por antigüedad.
La tienda de experiencias
El taller suelto y el regalo
Eventos con plazas contadas, cobro al reservar por tu Stripe o Redsys, y vales regalo que se canjean solos.
El proveedor de empresas
Team building y grupos
Presupuestos con líneas libres cuya aceptación crea la reserva, señal fija o por persona, y exportación para tu gestoría.
El espacio de eventos
Cumpleaños y despedidas
Reserva en exclusiva con enlace privado, fecha bloqueada en el calendario y mínimo de asistentes con aviso.
01 / 04Reservas
Un calendario que entiende clases, cursos y sitios fijos
«¿Quedan plazas?» por WhatsApp, y las del curso nuevo repartidas entre cuarenta personas sin enfadar a nadie.
Un taller vende plazas compartidas, cursos que duran meses, sitios fijos que alguien ocupa todo el año y citas de una sola persona. Aforo lleva los cuatro modos a la vez, sobre un mismo aforo, sin que se pisen.

- Aforo por recurso, no por buena voluntad. Si hay seis tornos, se venden seis plazas. Dos talleres a la misma hora comparten la sala sin vender el doble de sitios.
- Preinscripción con reparto por antigüedad. Cuando abres un curso, todos se apuntan con su preferencia y dos alternativas, y las plazas se reparten por antigüedad. Tú lo confirmas; el sistema propone.
- Lista de espera que se gestiona sola. Con la clase llena, quien se apunta recibe la oferta en cuanto se libera una plaza, y tiene su rato para aceptarla.
- Horario fijo semanal. «Mi sitio de los martes» es una reserva de verdad: ocupa aforo, sale en la lista del día y recibe recordatorios. Cancelar un día no te echa del curso.
02 / 04El dinero
Cobrar deja de ser una conversación incómoda
El bono de diez clases anotado en una libreta que solo entiendes tú, y la cuota de este mes detrás de quien siempre paga tarde.
El dinero de tus clases va a tu cuenta, no a la nuestra. Y lo que hoy vive en una libreta —bonos, cuotas, deudas— pasa a estar apuntado solo.
0 %
de comisión por reserva. En los tres planes, sin excepciones. Lo que cobras es tuyo.
- Cuotas mensuales de verdad. Cada mes emite su recibo. La deuda queda a la vista, se puede cobrar a medias, perdonar un mes dejando apuntado el motivo, y el mes de alta se prorratea.
- Bonos con caducidad. De cinco o diez clases, válidos para lo que tú decidas. Se descuentan solos al reservar y avisan antes de caducar.
- Presupuestos que se convierten en reserva. Para grupos y empresas, con líneas libres, impuestos congelados, fecha bloqueada y una aceptación que crea la reserva de verdad.
- Tu cuenta de cobro, tu dinero. Stripe o Redsys con tu propia cuenta. El cobro entra directo, sin pasar por Aforo y sin comisión nuestra.
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03 / 04Piezas
Las piezas, controladas hasta que salen por la puerta
«¿Y mi cuenco?», otra vez, con la estantería llena de piezas sin dueño.
Cuando la clase acaba, el trabajo sigue. La pieza tarda semanas en volver, y hasta entonces vive en tu estantería y en tu cabeza. Ningún programa de reservas genérico sabe que eso existe.
- Estados que tú defines. Secado, bizcocho, esmalte, lo que uses en tu taller. No vienen impuestos desde fuera.
- Su balda, apuntada. La ubicación va con la pieza, así que nadie recorre el almacén buscando el cuenco de alguien.
- El aviso sale solo. Cuando la pieza llega al estado final, su dueño recibe el correo. Se acabó el «¿ya está listo?» de cada tarde.
- El alumno lo ve. Desde su portal sigue sus piezas sin escribirte. Y sabe cuándo puede pasar a por ellas.

04 / 04Tu gente y tu web
Tus alumnos, tu equipo y tu página, en el mismo sitio
Quién viene hoy, qué ha pagado y quién da esa clase: repartido entre tu cabeza, tu móvil y una hoja de cálculo.
Lo que sabes de cada alumno deja de estar en cuatro sitios a la vez, tu equipo ve solo lo que le toca, y quien quiere reservar lo hace donde ya te encuentra.
Ficha con historial
Sus reservas, sus bonos, sus cuotas, sus piezas y lo que ha gastado contigo desde el primer día.
Tu equipo, con permisos
Dueño, personal y profesorado ven cosas distintas. Quien da clase no toca los cobros.
Página pública propia
Tus talleres con sus fotos, sus fechas y sus plazas reales, en tu color de marca. Lista desde el primer día.
El calendario, dentro de tu web
Dos líneas en tu WordPress y el calendario aparece dentro de tu página, con la altura ajustada sola.
Las 58 funciones, una por una
Reservas
- Aforo por recurso, no por buena voluntad
- Preinscripción con reparto por antigüedad
- Lista de espera que se gestiona sola
- Horario fijo semanal
- Clase suelta
- Curso completo
- Cita individual
- Margen de montaje y limpieza
- Antelación mínima
- Ventana de reserva
- Mínimo para celebrarla
- Sesiones privadas
- Series con excepciones
- Preguntas por servicio
El dinero
- Cuotas mensuales de verdad
- Bonos con caducidad
- Presupuestos que se convierten en reserva
- Tu cuenta de cobro, tu dinero
- Pago entero, señal o en el taller
- La plaza vuelve sola si no se paga
- Recuperaciones con tus reglas
- Vales regalo
- Cupones
- Precio por tipo de asistente
- Extras y complementos
- Cobrar en el mostrador
- IVA por servicio y exportación fiscal
Piezas
- Estados que tú defines
- Su balda, apuntada
- El aviso sale solo
- El alumno lo ve
- Foto de cada pieza
- Recogida con hora
- Tablero del taller
Tu gente
- Ficha con historial
- Tu equipo, con permisos
- Portal del alumno
- Lista del día
- Consentimientos fechados
- Control de asistencia
- Reservar sin cuenta
- Alta del equipo desde el panel
- Ausencias y vacaciones
- Profesor por grupo
Tu web
- Página pública propia
- El calendario, dentro de tu web
- Correos con tu remitente
- Seis correos automáticos
- Conexión con otros programas
- Cadenas de acciones sin programar
- Varias salas y varios recursos
- Exporta cuando quieras
Datos y permisos
- Datos en Europa
- Página de privacidad por taller
- Borrado que borra de verdad
- Taller infantil en regla
- Cero comisión, siempre
- Sin permanencia
En corto
Qué son las 58 funciones y cuántas hay de cada cosa, con fecha.
Las 58 funciones que Aforo tiene en producción a 26 de agosto de 2026 se reparten en cuatro bloques, porque un taller son cuatro negocios que comparten local y calendario. Catorce son de reservas, del aforo por recurso a la preinscripción con reparto por antigüedad, la lista de espera que se mueve sola, el horario fijo semanal, la clase suelta, el curso completo y la cita individual. Trece son del dinero, con cuotas de recibo mensual y deuda a la vista, bonos con caducidad, vales regalo, cupones, presupuestos que al aceptarse crean la reserva, y cobro por Stripe o Redsys con la cuenta del negocio.
Siete son de piezas, desde los estados que define cada taller hasta el aviso de recogida. Las veinticuatro restantes se reparten entre tu gente, tu web y los permisos: fichas con historial, permisos por rol, página pública, el calendario dentro de WordPress, datos alojados en la Unión Europea y exportación completa. En los tres planes, 0 % de comisión por reserva.
Lo que se pregunta antes de decidir
Las cuatro repreguntas que llegan por correo después de leer esta página. Para todo lo demás, pregúntanos por la página de contacto.
Lo que te va a preguntar tu gestoría
- Datos en Europa. Alojados aquí y exportables cuando quieras, en un formato que se abre en una hoja de cálculo.
- Página de privacidad por taller. Generada con tus datos, y avisándote en pantalla si falta alguno en vez de inventárselo.
- Borrado que borra de verdad. Al anonimizar, se separa lo que la ley obliga a conservar de lo que identifica a una persona. Y las fotos se van con ella.
- Taller infantil en regla. Consentimiento de quien firma por el menor, y los derechos de imagen separados del permiso de marketing.
¿Qué incluye Aforo exactamente?
Cincuenta y ocho funciones, y todas se ven en esta misma página sin pedir una demo: las dieciséis que más deciden una compra van explicadas una a una, y el catálogo entero se despliega al pie. Se cuentan en cuatro bloques. El primero es el calendario, con cuatro maneras de vender tu tiempo —clase suelta, curso de varias sesiones, horario fijo semanal y cita individual— sobre un mismo aforo por recurso, más la preinscripción con reparto por antigüedad y la lista de espera que se gestiona sola.
El segundo es el dinero: pago entero, señal o en el taller, con Stripe o Redsys y sin comisión de Aforo, más bonos con caducidad, cuotas mensuales con recibo y deuda a la vista, y presupuestos de empresa que crean la reserva. El tercero son las piezas, que llevan su estado, su foto, su balda y el aviso de recogida. Y el cuarto, tu gente y tu web: fichas con historial, permisos del equipo y página pública propia.
¿Puedo apagar las funciones que no uso?
Sí, y es la forma normal de usarlo. Aforo se enciende por extras —bonos, cuotas mensuales, piezas, vales regalo o presupuestos de empresa— y tú eliges cuáles: si tu taller no trabaja con piezas, no ves ni una pantalla de piezas; si no llevas cuotas mensuales, esa parte no existe para ti. Un programa que enseña opciones que no necesitas te hace perder tiempo cada mañana y parece complicado cuando no lo es.
El plan que contrates decide cuáles traes, no cuántos: Taller trae las cuotas y tu calendario dentro de tu web, Estudio añade piezas, bonos, vales regalo, cupones, correo propio e inscripciones, y Escuela añade los presupuestos y las conversaciones. Cambiar cuáles están activos no cuesta nada ni requiere avisar a nadie, así que puedes encender las piezas cuando empieces a esmaltar y apagarlas si dejas de hacerlo. Lo que se apaga no se borra: los datos siguen ahí si lo vuelves a encender más adelante.
¿Aforo funciona si mi taller no es de cerámica?
Sí. Aforo nació dentro de un taller de cerámica y por eso entiende de piezas, de tornos y de hornadas, pero lo que sostiene el día a día es igual en cualquier taller creativo: vender plazas, cobrarlas y avisar. Las clases sueltas, los cursos, el horario fijo semanal, las citas, los bonos, las cuotas y los vales regalo funcionan igual en pintura, joyería, costura, grabado, encuadernación, velas, serigrafía o paint and sip.
Lo único que cambia de un oficio a otro es qué recurso limita el aforo: seis tornos, doce caballetes, cuatro máquinas de coser o una sola mesa grande. Eso se configura al empezar, no se programa. Y los extras que no te sirvan se apagan, así que la pantalla que ves cada mañana es la de tu oficio y no un panel lleno de cosas que no usas. En la demo lo dejamos configurado contigo.
¿Necesito cambiar mi web para usar Aforo?
No. Tienes dos caminos y los dos funcionan desde el primer día. El primero es no tocar nada: Aforo te da una página pública propia, con tus clases, tus fotos y tu color, lista para enlazar desde tu perfil de Instagram o desde donde quieras. Esa página va incluida en los tres planes y no se factura aparte. El segundo es meter el calendario dentro de tu web actual, y eso se hace pegando un fragmento de código donde quieras que salga, sin instalar nada ni cambiar de proveedor.
Si tu web es de WordPress hay una pieza que lo pone directamente. En los dos casos, quien reserve lo hará dentro de tu marca y el aforo se descontará al instante, sin listas paralelas ni exportaciones a mano. Y si algún día cambias de web, la página pública de Aforo sigue funcionando igual y no pierdes las reservas.
Que el taller vuelva a ser lo primero
Te lo enseñamos en una demo de 20 minutos con tus clases dentro. Sin permanencia y sin comisión por reserva.
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