Política de cancelación: cómo escribirla para clases y citas
Una política de cancelación es la regla que dice hasta cuándo un cliente puede anular o cambiar una reserva y qué pasa con lo que ha pagado si lo hace más tarde o si no se presenta. Para que sirva tiene que estar a la vista antes de reservar, no escondida en unas condiciones. Las buenas caben en tres frases: el plazo (por ejemplo, hasta 24 horas antes), lo que ocurre dentro de ese plazo (se devuelve el pago o la sesión vuelve al bono) y lo que ocurre fuera de él (se pierde el pago, una parte, o la sesión). En negocios de citas suele bastar con 24 horas; en talleres con material o en experiencias de grupo, el plazo es más largo porque el hueco cuesta más de llenar. Una política de devoluciones es otra cosa: habla de productos comprados, no de reservas, aunque muchas webs las juntan en un mismo texto.
Calcúlalo
Puedes cancelar tu reserva sin coste hasta 24 horas antes de su inicio; en ese caso, te devolvemos el importe pagado. Si cancelas con menos de 24 horas de antelación o no te presentas, no se devuelve el importe. Dentro del mismo plazo de 24 horas también puedes cambiar la reserva a otro día u hora disponible.
Texto de partida, no asesoramiento legal. Revísalo con tu asesor si vendes a consumidores.
Las tres cosas que tiene que decir
Plazo, qué pasa dentro del plazo y qué pasa fuera. Si además permites cambiar de día, dilo: muchos clientes prefieren mover que anular.
Política de cancelación y de devoluciones
La de cancelación trata de reservas de un servicio. La de devoluciones, de productos que se compran y se devuelven. Si vendes las dos cosas, sepáralas.
Este texto no es asesoramiento legal: si dudas de cómo encaja con la normativa de consumo, consúltalo con un profesional.