Impagos: cómo evitarlos en un negocio de clases o citas
Un impago es un cobro que debía llegar y no ha llegado: una cuota del mes sin pagar, un recibo devuelto por el banco o una clase que se dio y nunca se cobró. En negocios con reservas aparece sobre todo en dos sitios. Uno son las cuotas mensuales que se cobran a mano, donde basta con que se olvide un mes para que la deuda crezca sin que nadie la vea. El otro son las citas y clases que se pagan «luego», en el local, y que a veces no se pagan. Lo que más los reduce es saber en todo momento qué está pendiente: cada alumno o socio con su recibo de cada mes y su estado (pendiente, parcial, cobrado), y cobrar al reservar lo que se pueda cobrar por adelantado. Reclamar a tiempo y con educación funciona mejor que reclamar tres meses de golpe. Si la deuda llega a reclamarse por vía legal, conviene un asesor.
Cómo se previenen
- Cobrar al reservar las clases sueltas y las citas.
- Un recibo por alumno y mes, con su estado, visible de un vistazo.
- Registrar los pagos parciales: lo pagado se descuenta sin esperar al total.
- Avisar antes de que venza la cuota, no después.