TPV virtual: qué es, cómo funciona y en qué se diferencia de una pasarela
Un TPV virtual es el equivalente en internet del datáfono de una tienda: permite cobrar con tarjeta en una web sin que el cliente esté delante. En España lo da casi siempre el banco del negocio y funciona sobre Redsys, la red que conecta a la mayoría de los bancos españoles con las tarjetas. Para tenerlo hay que pedirlo al banco, que estudia la actividad, fija la comisión por cobro y entrega unas claves que se configuran en la web o en el programa de reservas. Cuando el cliente paga, ve una pantalla de pago del banco, introduce la tarjeta y, si su banco lo pide, confirma el pago en el móvil. El dinero llega a la cuenta que el negocio tiene en ese banco. Las pasarelas como Stripe o PayPal hacen lo mismo sin pasar por el banco del negocio, con tarifas públicas, y suelen activarse antes. Las condiciones del TPV de un banco se negocian y cambian de uno a otro.
Qué preguntar al banco
- La comisión por cobro y si hay una cuota fija al mes.
- Si incluye Bizum.
- En cuántos días llega el dinero.
- Las claves para conectarlo con tu web o tu programa de reservas.
TPV virtual o pasarela
Si ya trabajas con un banco y negocias bien la comisión, el TPV virtual puede salir más barato. Si quieres cobrar en pocos días y sin papeleo, una pasarela como Stripe suele ser más rápida. Mira las tarifas en la web oficial de cada una y apunta la fecha en que las miraste.