Gestión de reservas: confirmar, cambiar y cancelar sin llamadas
Gestionar reservas es todo lo que pasa con una reserva desde que se hace hasta que llega el día: confirmarla, cambiarla de hora, cancelarla y avisar al cliente de cada cosa. En un negocio pequeño suele llevar más tiempo que la propia reserva, porque cada cambio es una llamada o un mensaje que alguien tiene que contestar y apuntar. Una reserva bien gestionada tiene tres momentos. La confirmación, que llega al cliente nada más reservar con el día, la hora, el sitio y lo que ha pagado. El cambio, dentro del plazo que marca el negocio, que libera el hueco antiguo para otra persona. Y la cancelación, que sigue la política del negocio y, si toca, devuelve el pago o la sesión del bono. Cuando el sistema manda cada aviso solo y el cliente sabe hasta cuándo puede cambiar o cancelar, el negocio sólo interviene en las excepciones y deja de contestar las mismas preguntas cada semana.
Lo que debe llevar una confirmación
- Servicio, día, hora y profesional o sala.
- La dirección, si es la primera vez que viene.
- Lo pagado y lo que queda por pagar.
- Cómo cambiar o cancelar, y hasta cuándo.
Mejor cambiar que cancelar
Si el cliente puede mover su reserva a otro día, muchas cancelaciones se convierten en cambios y la venta no se pierde. Conviene que el plazo para cambiar sea el mismo que para cancelar, para que nadie se líe.